Referente

(Del lat. referens, - entis. Que expresa relación a otra cosa).

Figura denotativa que se expresa como modelo de lo representado, producida a través de un proceso semántico con los sistemas de símbolos o lenguajes visuales. Desde la teoría del lenguaje, Jakobson señala que para poder comunicar el referente se requiere de un contexto, que puede ser aprehendido por el receptor; además de un código común entre emisor y receptor (codificador y decodificador), y en tercer lugar, requiere de un contacto a través de un medio físico y una conexión psicológica.

Al respecto, hay que distinguir que, en relación con el tipo de referente, se establecen tres categorías de detonación de este

1. Referentes de cosas concretas

Las cosas concretas se denotan a través de imágenes representativas, bajo un criterio fundamentalmente de reconocimiento o semejanza con el referente. Sin embargo la traducción de los referentes no está ajena de un contexto cultural o modelo interiorizado, desde el cual se establecen las reglas que pretenden regir la relación de la representación con el referente, por medio de un sistema de códigos visuales. Por este motivo, a lo largo de la historia del arte se han producido distintas manifestaciones de un mismo referente (por ejemplo en el paisaje), variando el modo de representación de acuerdo a los modelos ideológicas de cada época. Esta denotación (significado) del referente a través del significante (signo visual) tan común en las artes visuales, en la lingüística, en cambio, no se produce la detonación entre un significante y un significado, sino entre el signo y el referente, es decir, un objeto real. Por el contrario, en la visualidad, este eje significante-referente, alejado del modelo lingüístico, tiene la propiedad de ampliar operaciones complejas tales como

producciones de imágenes monocromáticas, variaciones de contrastes o equivalencias entre pintura y fotografía, entre croquis y plano.

2. Referentes de ideas abstractas

Estas ideas son representadas por imágenes simbólicas, de acuerdo a un contexto cultural, tienen su aplicación común, a saber

Los colores y las formas de las banderas representan a las naciones, la balanza a la justicia o la santidad de un personaje a través de una aureola en su cabeza. Pero en un ámbito más restringido, desde la psicología es posible considerar la representación simbólica, como una forma especial de desplazamiento de mensajes originados por medio del inconsciente. Freud señala que estas representaciones serían mas bien asociaciones de recuerdos, designadas con el nombre de huellas mnémicas.

En relación a las representaciones abstractas, Kant establece que, desde el punto de vista lógico, la noción de representación no puede conciliarse con el concepto de un ser absoluto. Si existe el absoluto, este se encuentra fuera de toda relación de presencia y ausencia, por consiguiente, esto impediría la posibilidad de representación y al mismo tiempo la propia necesidad de hacerlo. De lo anterior se desprende las posiciones teológicas entre el catolisismo y el protestantismo, con relación a la prohibición de imágenes sagradas.

3. Referentes de signos

Las denotaciones de mensajes de contenido básico representados por medio de un tipo particular de signo, cuya relación con lo real generalmente es arbitraria, salvo en los casos de signos como indicios. Sin embargo, para un análisis con detenimiento de lo anterior, habría que considerar los niveles socio-históricos de aceptación de imágenes bajo criterios de semejanza a la realidad, de algunas culturas, contrariamente a otras que muestran un alto grado de esquematización.