Puesta en Escena

(Del lat. postus. Participativo pasivo de ponere "poner, colocar". Del lat. scaena. Escenario, lugar o sitio señalado o determinado para la ejecución de una cosa. Del Griego

A partir del nacimiento del teatro, en Grecia, como consecuencia de la separación entre el rito y el espectador, se desarrollará toda la puesta en escena de la representación de la mitología griega. Originando todos los manejos espaciales, temporales y narrativos en la escena donde acontece la acción.

Sin embargo, pese a la conformación de estos dos espacios, durante los siglos XVI al XVIIII algunos espectadores privilegiados podían asistir a las representaciones en asientos ubicados en el mismo escenario. Por consiguiente, el origen de la creación de la noción de la puesta en escena, está directamente relacionada con la necesidad de aislar completamente el espacio de actuación. Es decir, determinar códigos muy precisos con el objetivo de establecer la segregación del espacio de actuación y el de la sala.

El término puesta en escena solo se creó en teatro a mediados del siglo XIX en Francia, traducción literal de "mise en scène".

Esta necesidad de representación de espacios planteó la utilización de un límite para reforzar el efecto de ilusión en el teatro, materializada por medio de un marco-embocadura ubicado en los límites del escenario. Concepto de delimitación heredado del marco-límite de la pintura.

En términos generales, la puesta en escena es la materialización de una idea, llevada a cabo en un escenario a través de la disposición de los elementos bajo ciertos problemas de tiempo y espacio. La función de este espacio escénico es permitir señalar, a través de la demarcación, el lugar en donde acontece la acción, como lugar imaginario dentro y fuera de escena, como representación de una acción (de arte) (ya que no hay representación de un espacio sin representación de una acción) y como espacio real a través de la propia presentación del área de actuación (la puesta en escena de una potencial acción). En el campo del arte, en la instalación en particular, la demarcación del espacio de acción, es condición ineludible en toda presentación, señalando el límite de interactividad entre los espectadores y la obra.